No%2cera%2cmi%2cintenci%c3%b3n%2cseducir%2cal%2cprotagonista%2cmasculino%2ccapitulo%2c12%2clector%2cmanga%2cen%2cespa%c3%b1ol%2conline%2cdragontranslation%2cdragon%2cscan%2cmanga%2cmanhwa%2conline%2craw%2clector%2cmanga%2ctu%2clector%2cmanga%2clector%2cman [2024-2026]
Eleanor casi derrama su copa de champán. Al girarse, se topó de frente con una mirada fija y dorada. Killian. El protagonista masculino. El hombre que debÃa estar obsesionado con la heroÃna de la historia y que, según la trama, deberÃa ver a Eleanor con absoluto desprecio.
—Últimamente parece que nada de lo que hace es su intención —dijo Killian. HabÃa una intensidad peligrosa en sus ojos que Eleanor no recordaba haber leÃdo en ningún capÃtulo—. No era su intención enviarme ese ungüento para mis heridas de entrenamiento. No era su intención cruzarse conmigo en la biblioteca imperial. Y estoy seguro de que dirá que no era su intención mirarme justo como lo está haciendo ahora.
Su plan para sobrevivir era insultantemente simple: pasar desapercibida, no hablar con la realeza y, bajo ninguna circunstancia, acercarse al Duque Killian von Altemberg. Eleanor casi derrama su copa de champán
Killian acortó la distancia final. Apoyó una mano en la barandilla, justo al lado de la cintura de Eleanor, atrapándola por completo en su campo de magnetismo. Se inclinó tanto que ella pudo oler el aroma a tormenta y sándalo que desprendÃa.
—Su Gracia —saludó ella, dando un paso atrás que él anuló de inmediato dando un paso al frente—. Solo buscaba un poco de aire fresco. No era mi intención interrumpir su noche. El protagonista masculino
La música del salón de baile era una marea de violines que Eleanor intentaba ignorar. Ocupar el cuerpo de la villana secundaria de una novela rosa tenÃa sus ventajas —como los vestidos de seda y el presupuesto ilimitado para postres—, pero venÃa con una sentencia de muerte escrita en el guion original.
La traducción del tÃtulo codificado que proporcionas es (tÃtulo en inglés: I Didn't Mean to Seduce the Male Lead ). HabÃa una intensidad peligrosa en sus ojos que
—Es la verdad —insistió ella, pegando su espalda contra la barandilla de piedra del balcón—. No tengo ninguna intención oculta con usted, Duque. De hecho, planeo retirarme a mis tierras en el norte el próximo mes.